Ezcaray, un encantador municipio situado en pleno corazón de La Rioja, se convierte cada otoño en un destino imprescindible para los amantes de la naturaleza, la gastronomía y el turismo activo. Del 31 de octubre al 15 de noviembre de 2025, la localidad acoge las XXXIII Jornadas Micológicas de Ezcaray, un evento que reúne a expertos micólogos, aficionados y visitantes de todas las edades para explorar y disfrutar del fascinante mundo de las setas.
Estas jornadas no solo son una oportunidad para aprender sobre las especies micológicas autóctonas, sino también para descubrir los paisajes de otoño que rodean el municipio, desde frondosos bosques de hayas hasta parajes de montaña que adquieren tonalidades doradas y rojizas. La combinación de naturaleza, cultura y gastronomía convierte a Ezcaray en un destino ideal para planificar una escapada otoñal.
Actividades para todos los gustos
El programa de las Jornadas Micológicas es muy variado, pensado para satisfacer tanto a expertos como a principiantes. Entre las principales actividades destacan:
- Salidas guiadas al bosque: Micólogos locales acompañan a los asistentes en excursiones por los alrededores de Ezcaray, enseñando a identificar diferentes especies de setas y explicando sus características, hábitat y usos culinarios. Estas rutas permiten disfrutar de la naturaleza en estado puro y respirar aire fresco mientras se aprende de manera práctica.
- Charlas y conferencias: Durante los días de la jornada, se ofrecen ponencias a cargo de expertos en micología que profundizan en la ecología de las setas, su recolección sostenible y su valor gastronómico. Estas charlas son perfectas para quienes quieren ampliar conocimientos antes de salir al campo.
- Exposiciones y degustaciones: El evento cuenta con exposiciones de setas locales y de temporada, y los visitantes pueden probar distintos platos elaborados con hongos, desde sopas y guisos hasta recetas innovadoras de la cocina riojana. Esta combinación de aprendizaje y degustación permite vivir una experiencia completa, donde el gusto y el conocimiento se complementan.
Planifica tu estancia
Para aprovechar al máximo la experiencia, es recomendable reservar con antelación un alojamiento en Ezcaray. Contar con un lugar cómodo y cercano al centro de las actividades facilita la participación en las jornadas y permite disfrutar de los paisajes sin prisas.
Entre las opciones destacadas se encuentran hoteles con encanto y apartamentos que ofrecen todas las comodidades necesarias para una estancia agradable. Algunos permiten incluso disfrutar de instalaciones adicionales como zonas de descanso, terrazas con vistas a la montaña o espacios para preparar comidas. Esta flexibilidad resulta ideal para familias, parejas o grupos de amigos que buscan disfrutar del entorno sin renunciar a la comodidad.
Además, Ezcaray ofrece una amplia variedad de rutas de senderismo y paseos al aire libre que se pueden combinar con la visita a las jornadas. Desde excursiones suaves por los bosques cercanos hasta recorridos más exigentes por la montaña, hay opciones para todos los niveles y edades. Esta diversidad permite organizar un fin de semana completo, combinando naturaleza, aprendizaje y gastronomía.
Consejos para los visitantes
Para quienes se animen a participar, se recomienda llevar ropa cómoda y calzado adecuado para caminar por el bosque, así como una mochila ligera para transportar agua, cámara de fotos y algún aperitivo. También es útil informarse sobre la meteorología local, ya que el clima puede ser variable durante el otoño en La Rioja.
Además, Ezcaray cuenta con restaurantes y cafeterías donde disfrutar de productos locales y platos tradicionales. Combinar estas experiencias culinarias con la estancia en un alojamiento Ezcaray cercano a las actividades facilita la logística y permite aprovechar mejor el tiempo.
En definitiva, las Jornadas Micológicas de Ezcaray representan una excelente oportunidad para disfrutar del otoño, aprender sobre el mundo de las setas y relajarse en un entorno natural único. Programar la visita con antelación, elegir un buen alojamiento y combinar las actividades con paseos por la montaña o la degustación de la gastronomía local garantiza un fin de semana memorable en el norte de España.







